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Plutón en tránsito por la casa VII

Dado que Pultón tarda casi 250 años en recorrer el zodíaco, el tiempo medio aproximado que tarda en recorrer una casa es de 20 años, pero puede oscilar desde 15 a 25 años según el tamaño de la casa por la que transita. 




Los párrafos siguientes están contenidos en el libro PLUTON, La trayectoria evolutiva del alma
del autor Jeff Green

PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA VII

Este proceso refleja de un modo arquetípico la necesidad esencial de transformar y permitir la evolución de los valores, actitudes, necesidades y orientaciones respecto a las relaciones íntimas y a la vida en pareja. cuando Plutón se va aproximando a la cúspide de esta Casa, o bien cuando comienza un tránsito sobre Venus o una progresión hacia este planeta, Surge un período kármico durante el cual el nativo puede volver a encontrarse con personas que han estado a su lado en vidas anteriores, Este lapso inicial puede traer igualmente la renovación de contactos con personas que han mantenido alguna relación con él en un período anterior de esta vida.

Eventualmente el rápido tránsito de Venus sobre el Plutón natal puede inducir también una situación análoga durante algunos meses. El tiempo de aspecto será un indicador del fundamento kármico del contacto. Si se trata de aspectos tensos, la tendencia va a promover la necesidad de contactar para trabajar cosas que están sin resolver entre las partes. Por su lado, los aspectos armónicos darán lugar a situaciones donde el individuo atrae a otros que le aportan una información y una experiencia positiva y actual.

En cualquier caso, estas condiciones reflejan el hecho de que el sujeto desea y necesita moverse, crecer y evolucionar hacia nuevas formas de relación. La necesidad de cambiar los esquemas antiguos y redefinir las propias necesidades esenciales estará reflejada en estas situaciones, así como la necesidad de revalorar profundamente a otras personas dentro de la vida individual. Aquellos que promueven conflicto debido a circunstancias no resueltas en el pasado, van a ayudar al nativo a comprender aquellas situaciones anteriores que requieren ser enfrentadas y cambiadas. Lo mismo va a reflejarse en el contacto con aquellos que portan un mensaje a través del tiempo. El sujeto debe estar abierto hacia ellos y hacia los que reflejan lo que él desearía llegar a ser.

Por el contrario, también puede ocurrir que el nativo presente resistencia a conectar con aquellas personas que tengan que ver con el pasado y con situaciones aún no resueltas del todo. Debido a la necesidad de avanzar, toda situación o persona que represente al pasado será enfocada desde una nueva perspectiva futura, por lo cual lo que parezca conflictivo puede inducir una resistencia a enfrentar los factores kármicos inherentes a estos contactos. Sin embargo, es preciso resolverlos, puesto que un nuevo ciclo evolutivo está empezando en la vida individual y las situaciones del pasado deben quedar satisfechas para dar paso a esta nueva etapa sin que haya residuos del ayer que contaminen el mañana.

Bajo otro punto de mira, las confrontaciones inducidas por estos contactos van a permitir una comprensión experimental de las nuevas necesidades personales internas, dando lugar a una metamorfosis y a una alquimia mediante la cual nuevas necesidades, actitudes y aproximaciones a la vida de relación podrán emerger en la conciencia del nativo. Cada caso que refleje estas condiciones será único, y la naturaleza específica o el karma que está siendo resuelto entre ambas partes podrá ser detectado a través de la comparación de sus respectivos Temas natales (Sinastría).

A mi modo de ver, el Individuo debería ser alentado a cumplir y dejar resueltas las historias del pasado, para poder eliminar de una vez y para siempre dicho karma. Recomiendo, pues, una estrategia psicológica bajo la cual el sujeto resista la tentación de reaccionar instintivamente enfrentándose con aquellos que han compartido su pasado kármico. La clave estaría en desarrollar una respuesta y una actitud comedida hacia ellos, tratando de llevar la situación de una forma reflexiva y desapasionada. De este modo, el nativo podrá llegar a comprender todas aquellas circunstancias que han generado la actual situación, reaccionando de manera apropiada y kármicamente idónea para resolver aquellos puntos pendientes.

En ciertos casos, este proceso puede actualizar situaciones que estaban pendientes de resolverse entre el nativo y alguna pareja con la cual haya venido conviviendo ya antes, por haber estado reprimidas a lo largo de la relación o por emerger ahora como reflejo de algún tipo de conflicto no resuelto en vidas pasadas. En tales circunstancias, pueden producirse manifestaciones en contra del nativo o entre ambas partes y será preciso no sólo afrontar estas situaciones en el momento mismo en que aparecen, sino también permitir que la relación existente cambie, crezca, evolucione y se renueve a sí misma de modo que pueda reflejar las nuevas necesidades de ambas partes. Esta estrategia de reacción comedida debería ser tenida en cuenta para que pueda darse la indispensable metamorfosis evolutiva en un plano de positividad.

En algunos casos, este proceso conducirá al final de la relación ya existente cuando no es posible una reformulación debido a la resistencia compulsiva frente a los nuevos requerimientos evolutivos. Una de las partes puede percibir a la otra como avanzando hacia la comprensión de futuras necesidades, o viceversa, de manera que alguno de los dos percibirá a la parte cambiante como una amenaza para su seguridad emocional. Cualquiera sea el papel o la posición del sujeto en este caso, el crecimiento tendrá lugar a pesar de la dificultad que puede representar para él esta experiencia. Eventualmente, este proceso puede involucrar la muerte de la pareja o de alguien muy allegado al nativo.

Los aspectos armónicos van a estimular también aquí el crecimiento, haciendo que tanto el individuo como aquellos con quienes contacta para estas necesarias experiencias comprendan por lo general el porqué de las mismas. Por el contrario, bajo aspectos tensos esta comprensión tendrá lugar solo posteriormente a la relación. Los resultados, no obstante, pueden ser idénticos. Cualquiera sea la forma en que se viva este período evolutivo, responde a una misma necesidad: transformar o eliminar los antiguos esquemas de relación con otras personas, permitiendo que afloren a la conciencia individual nuevas y esenciales necesidades en este terreno. Así, surgirán y se irán manifestando nuevas maneras de relacionarse con otros y consigo mismo, al lado de nuevos valores personales y sociales que serán cultivados durante este período.

No es extraño, pues que irrumpan nuevas personas durante este lapso en la vida del nativo. Por lo común, serán gente magnética e intensa con cierta tendencia a ejercer un efecto hipnótico y compulsivo sobre el individuo aunque también se puede dar la situación inversa. Al comienzo del proceso, las nuevas necesidades no están claramente formuladas aún en la mente del sujeto, ni tampoco de los que entran en relación con él, de modo que la parte que ejerce atracción simboliza o encarna aquello que la otra parte desearía llegar a ser de una forma subconsciente. Es lógico que si el nativo o la otra persona está comprometido ya en una relación prioritaria, esta situación va a generar alguna clase de conflicto o confrontación. Las elecciones que se efectúen respecto a estas situaciones de atracción tienen una gran importancia desde el punto de vista kármico. Cuando la situación es afrontada, me permitiría recomendar las siguientes estrategias:

1. Si el nativo es atraído hacia otra persona o viceversa, y se percibe que toda relación anterior ha cumplido ya su propósito y no existe, por tanto, más utilidad o posibilidad de crecimiento dentro de la misma para ninguna de las dos partes, entonces será importante volcarse por completo hacia la nueva atracción, de una manera honesta, naturalmente. Antes de involucrarse en otra relación debería darse por terminada la existente, tomándose el tiempo necesario por parte de ambos lados para resolver adecuadamente las situaciones que inducen a esta ruptura, reflexionando juntos acerca de la naturaleza global de la experiencia mantenida, para que ésta pueda concluir de una forma positiva. Dicha reflexión puede aportar un gran conocimiento a

ambas partes acerca de su propia naturaleza y la de la relación que han tenido, logrando un final con un mínimo de sentimientos dolorosos. El punto es que este proceso puede reflejar la realización final de una relación previa que ha seguido su curso natural en la vida del individuo.

2. Si el nativo, o la persona que es atraída hacia él percibe una limitación en la relación existente por la forma en que ésta ha venido definiéndose, percibiendo que podría cambiar, entonces debe tomarse el tiempo que sea preciso trabajando para lograrlo. Las nuevas atracciones hacia otra persona o hacia él mismo representan en este caso sencillamente una "señal", un signo de que algo falta en la relación existente. Esta "señal" deberá interpretarse como una necesidad de afrontar cualquier problema que pueda existir para dar lugar a la necesaria metamorfosis. Si después de un tiempo de perseguir este fin no se ha logrado el cambio, entonces el nativo estará en libertad de cambiar de pareja, desde la perspectiva kármica. Su curso de acción estará determinado por la resistencia que ofrezca la otra parte y el shock emocional resultante para ésta puede inducir a veces un efecto positivo, de crecimiento.

En líneas generales, la clave para trabajar positivamente durante este proceso será estar tan abierto como sea posible a las nuevas necesidades de la pareja y viceversa. Como en todo lapso de cambio y crecimiento será preciso que cada uno sepa escuchar al otro, a fin de identificar la realidad de la otra persona tal como es percibida por ella. De esta forma, cada uno podrá dar al otro lo que verdaderamente necesita en cada momento. Ahora bien, si el nativo o su pareja experimentan restricciones en su evolución a causa de la relación, es probable que surjan confrontaciones y que aquella llegue a su fin si una o ambas partes se ponen a la defensiva o se cierran frente a las nuevas necesidades de su pareja.
Los problemas de tipo físico que pueden surgir durante este período están asociados a la parte baja de la espalda, riñones, columna, toxicidad de la sangre, fuertes dolores de cabeza y problemas de oído, infecciones del conducto urinario, congestión hepática y dolencias relacionadas con el chakra cardíaco.

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