Una vez que las tortugas rompen el cascarón en sus primeras horas de vida, se dirigen hacia el mar siguiendo el camino de luz que el atardecer del Sol imprime en las olas del mar. Su instinto las guía a reconocer este camino de luz, como su camino evolutivo a la supervivencia.
En los hoteles cinco estrellas de las playas del vivo, rítmico, cálido, estimulante, enérgico y reparador mar pacífico los turistas sacan de cajones especialmente acondicionados a las recién nacidas tortugas para liberarlas a su estado natural. Los turistas son aconsejados a no tomar fotos con flash, ya que las tortugas pueden confundir esta centella artificial reflejada en la mojada arena como su camino evolutivo hacia su hábitat.
Las recién nacidas tortugas nada deberían saber del sol, del mar, de los flashes de aparatos japoneses, de turistas cinco estrellas ni de sus actividades ecoturistas. Sin embargo a éstos responden.
Las células de la tortuga responden a la pasarela de luz que produce el atardecer del Sol en las relajantes playas del Pacífico. El camino hacia el Sol, es su camino a casa. Ésta información está impresa en la tortuga de manera innata. Sin ninguna experiencia previa la recién nacida tortuga reconoce que el Sol forma un sendero que lo conducirá a la evolución.
El flash de una cámara, y el camino que éste refleja puede asemejarse a lo que instintivamente estas tortugas responden, y un cierto número de éstas puede desviarse de su camino natural y acabar buscando la salvación en el turista cinco estrellas.
Por otra parte, un iluminado cartel al otro lado de la playa, con un dibujo de un palacio con el Sol en el fondo y una carretera amarilla bien delineada podría también captar la atención de la tortuga. La recién nacida podría sentir en sus células de manera instintiva e innata que ese cartel es el camino natural para su desarrollo. El simbolismo es un arcano. Luces, fotos, carteles, dibujos, colores, palabras, sonidos, vestimentas podrían exaltar en el interior de la tortuga, y de los seres humanos también, a que sus células respondan y se identifiquen con éstos, haciéndoles creer que éste es su camino a la salvación.
Y a todo esto, ¿qué les dice la tortuga?
Cuando se colocan en posición de meditación y acceden a su interior donde habita el Ser verdadero se sienten protegidos, ahí no existe peligro, ahí todo es amor y verdad. Al igual que la tortuga se recoge en el interior de su caparazón ante un eminente ataque, ustedes reconocen en el simbolismo de la tortuga la habilidad inherente en el ser humano para acceder a su interior para sentir la calma, paz y amor infinito.
Cuando vean un caparazón, perciban que sus células responden al simbolismo de esta imagen.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada